Una decisión puede cambiar tu vida

¿Alguna vez te has planteado como una decisión puede cambiar tu vida?

Rose Napolitano es una mujer, que está en un momento de su vida en el que debe decidir si tener hijos o no. Su marido y ella acordaron al inicio de su relación que no tendrían hijos, pero para Luke hubo un cambio de parecer y Rose se siente presionada para decidir.

El momento en el que todo cambia es cuando su marido le pregunta si se ha tomado las pastillas prenatales. Habían acordado intentarlo, Rose a regañadientes pensando que decir que si a las pastillas le compraría tiempo. Un día Luke se da cuenta que no se las ha tomado.

Ahí en ese instante aparecen 9 vidas distintas, desde ese simple bote de pastillas se bifurcan nueves vidas. Las 9 vidas de Rose Napolitano es una novela de de Donna Freitas que te recomiendo mucho y me ha hecho pensar.

¿Te has preguntado alguna vez cuál sería el momento en el que has tomado una decisión y todo ha cambiado?

Piensa cuál sería ese momento para ti.

He pensado mucho estos días en cuál sería mi momento. Y creo que ya lo tengo.

Para mí fue el día 1 de julio de 2019, parecía un día cualquiera de vacaciones de verano, pero no fue así.

Ese día sin saberlo mi vida dio un vuelco. Estaba de vacaciones en Begur, en una cala preciosa a la que íbamos todos los veranos, Aiguablava, en la Costa Brava.
Habíamos estado en la playa y nos disponíamos a comer una paella con vistas al mar, una imagen idílica.

Ese día sin saberlo mientras comíamos una paella algo en mí se despertó, dentro de mí sin haberlo meditado ni pensado antes que ese era el momento pronuncié las palabras que cambiaron mi vida:
“Creo que deberíamos divorciarnos”

Hacía apenas pocos meses que habíamos vuelto de Estados Unidos. Después de dos años de baches en la relación, nos habíamos acercado, parecía que todo iba bien. Habíamos entregado las arras de una casa que estábamos apunto de comprar, estábamos preparando cómo sería nuestra nueva vida en Barcelona.

Sabíamos que una nueva vida empezaba, eso estaba claro para los dos. Lo que no sabíamos es que esa nueva vida no nos incluiría a los dos juntos.

En ese momento, con la brisa del mar perdí el miedo. El miedo de no saber cómo sería mi nueva vida sin la persona con quién la había compartido durante 10 años.

El miedo nos paraliza, no nos permite cambiar la rutina, nos ciñe a un guion que es fácil, establecido, que nos hace girar por inercia. Somos como hámsteres en una rueda sin tener fuerzas para bajar. El miedo te impide tomar esa decisión que sabes que lo va a cambiar todo.

Eso no quiere decir que después de leerme de repente te divorcies, dejes tu trabajo, o decidas emprender un viaje y dejarlo todo atrás.

Pero si hay una cosa que me gustaría que te llegara al otro lado de la pantalla, allí dónde estás tú, donde estás leyendo y es: solo tú sabes cuál es ese momento. Ese momento en el que por tu cabeza pasan miles de ideas, pero decides conscientemente escuchar a tu corazón.

Escuchar al corazón es lo más difícil que hecho en mi vida. Porque escucharlo significa afrontar todos mis miedos y vivir mi vida con la incertidumbre de no saber qué es lo que va a suceder mañana, o ni tan siquiera en los próximos cinco segundos.

La incertidumbre nos persigue, nos acecha pero también es una puerta abierta a la libertad. No saber qué va a suceder abre todas las posibilidades.

Como el mar, ese espacio inmenso sin principio y sin fin pero en el que la vida lo hace todo posible. En el que todas las posibilidades ya sean en la superficie o en el fondo del mar, de repente todo es posible. Ahí es donde están todas tus vidas por vivir, igual que le pasó a Rose, a mí y a miles de otras personas que dentro de su corazón tienen la respuesta.

Te pregunto: ¿Cuál sería ese momento para ti en el que todo hubiera cambiado si hubieras escuchado tu corazón?

A veces decidimos ignorarlo pero en el fondo, lo sabemos. Sabes dentro de ti cuál es ese momento, y también sabes cuál es la vida que quisieras vivir. Lo que separa esa vida de ti es el miedo.

Te cuento un secreto que me ha costado mucho tiempo asumir. El miedo te paraliza, el miedo te impide ver esa vida que se está construyendo delante tuyo, ese camino nuevo, esa versión de ti que aunque está aterrorizada por dentro decide caminar esa nueva opción con miedo.

Pensamos que si ignoramos el miedo podemos vivir más tranquilos, nos alejamos de la ansiedad, nos convencemos que apartar el miedo es la opción a escoger.

Sin embargo, la valentía está precisamente en vivir con miedo. En hacerlo con miedo, hacerlo igualmente, aunque por unos momentos te parezca que estás saltando al abismo. Pero hay algo en ti que te dice yo soy la red. Tu corazón sabe qué es lo que te conviene.

En cuanto pronuncié estas palabras: Creo que deberíamos divorciarnos. Se abrió un mar con diferentes vidas para mí. Me imaginé viajando a la India vestida con un sari caminando por las calles de Mumbai. Me imaginé dando conferencias por el mundo, me imaginé firmando libros, escribiéndolos, acompañando a personas como tú en su camino de autodescubrimiento.

Y gracias a esa decisión, estoy aquí. En una vida nueva, una de las muchas posibles. Y está me ha permitido dedicarme aquello que me apasiona y a cambiar mi vida en muchos sentidos. He conocido a mi compañero de vida con el que tenemos una hija maravillosa, he podido realizar mis sueños y aunque el miedo sigue de mi lado sé que mi corazón sabe perfectamente qué es lo que se siente bien y lo que no.

Un maestro de la vida, aquellas personas que te encuentras y sin saberlo te dan aquella palabra, aquella frase que necesitabas oír me dijo: Las grandes oportunidades no se sienten bien internamente al principio. El miedo las atrapa, la incertidumbre las hace suyas pero cuando eso desaparece la felicidad sube a la superficie.

¿Y tú qué opinas?
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