Los niños deberían tener una etiqueta en letras rojas muy grandes que diga “frágil, manejar con cuidado”, así como las cajas que contienen valiosas piezas de cristal. Y es que las experiencias diarias y la influencia del entorno en la niñez inciden de tal manera, que son capaces de moldear el cerebro en los primeros años de vida, marcando así el porvenir de la persona. La plasticidad cerebral en los niños está demostrada por la neurociencia, de ahí la importancia de trabajar la inteligencia emocional en la educación infantil.

Técinas para enseñar inteligencia emocional a niños

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

La inteligencia emocional es la capacidad de comprender y manejar nuestras emociones, así como de entender las emociones de los demás. En los niños estas habilidades les ayudan a poder autogestionarse, a conocerse mejor a sí mismos y a los otros y a potenciar sus aptitudes para el aprendizaje. Afirma Linda Lantieri, educadora por más de 50 años y especialista mundial en inteligencia emocional infantil: “educar el corazón es tan importante como educar la mente”, y las habilidades y competencias para esto se pueden adquirir con facilidad por medio de actividades para el desarrollo de la inteligencia emocional en los niños.

¿Qué es la inteligencia emocional infantil?

La inteligencia emocional infantil es un conjunto de destrezas que se adquieren a temprana edad en el reconocimiento, compresión y gestión de las emociones propias, así como la habilidad de entender las emociones de los demás.

La clave para una salud mental, física y emocional está en el desarrollo de la inteligencia emocional infantil que permitirá a los más pequeños comprender la naturaleza de sus emociones y las de otras personas, a cultivar empatía, comprensión, a potenciar el aprendizaje y a tomar mejores decisiones.

¿Se puede enseñar inteligencia emocional?

Entrenar la inteligencia emocional infantil es posible, pues el cerebro moldeable de un niño está diseñado para la observación atenta de su entorno y una de las estrategias más adecuadas para trabajar la inteligencia emocional en niños de 3 a 7 años es a través de la lectura.

¿Cómo trabajar la inteligencia emocional infantil?

Desde mi experiencia como persona altamente sensible y empática he venido desarrollando un programa de inteligencia emocional infantil que contiene actividades y textos de apoyo con material para fomentar la inteligencia emocional en los primeros lectores.

¿Os acordáis cuando de pequeños os poníais los zapatos de mamá o papá y jugabais a ser mayores?

Bajo esta premisa lúdica presento mi primer libro para niños titulado: “En Tus Zapatos. Un cuento sobre la magia de conectar con los demás” / “A les teves sabates. Un conte sobre la magia de conectar amb els altres”. Es la historia de Mimí y sus nuevos calcetines encantados que la llevarán a ponerse en el lugar de los demás y a descubrirse a sí misma. Con este cuento, especialmente concebido para trabajar la inteligencia emocional infantil en niños de 4 a 6 años, padres y maestros tienen una herramienta didáctica para ayudar a estos primeros lectores a manejar mejor el mundo de sus propias emociones y de quienes los rodean.

5 Actividades para desarrollar la inteligencia emocional infantil

Las capacidades y destrezas emocionales se entrenan por medio de actividades para el desarrollo de la inteligencia emocional en los niños que sean entretenidas, atractivas y divertidas. Esto estimula la creatividad y una mayor atención de los más pequeños.

Las cinco condiciones que los expertos han determinado que debe tener un niño emocionalmente inteligente son: conciencia de uno mismo, autorregulación, motivación, empatía y habilidades sociales.

1. Conciencia de uno mismo en niños

Para desarrollar la inteligencia emocional infantil es importante ayudar al niño a que tenga pleno reconocimiento de sí mismo, a comprender sus emociones y sus consecuencias. Al incentivar estas habilidades de la inteligencia emocional infantil los más pequeños pueden conocer tanto sus virtudes como sus defectos, adquirir confianza en sí mismos y una mayor capacidad autocrítica; favoreciendo así la autogestión emocional.

¿Cómo generar conciencia de uno mismo en niños?

Una estrategia para trabajar la inteligencia emocional en niños de 4 a 6 años es la rueda de las emociones. La representación gráfica de expresiones faciales junto a la verbalización ayuda a los niños a comprender lo que sienten e incentiva de forma didáctica el manejo consciente de sus propias emociones.

2. Autorregulación Sensorial y Emocional en niños

La inteligencia emocional infantil implica la capacidad en los niños de controlar la impulsividad reactiva de las emociones y que éstas dominen sus acciones y comportamientos. La autorregulación los ayuda a manejar asertivamente estados de nerviosismo, agresividad o euforia y a crear herramientas para su desenvolvimiento en la vida que les permitan manejar la concentración, la paciencia y la atención para el logro de objetivos.

¿Cómo desarrollar la autorregulación sensorial y emocional en niños?

El rincón de la calma es una de esas actividades para desarrollar la inteligencia emocional en educación infantil que se pueden implementar tanto en el hogar como en el aula. Consiste en crear un espacio en donde el niño pueda calmarse y centrarse luego de un episodio emocionalmente perturbador, para después hablar sobre sus sentimientos.

3. Motivación en niños de 4 a 6 años

Si algo caracteriza a los niños desde muy temprana edad es la ilusión y el anhelo de obtener lo que les gusta. Canalizar conscientemente este sentimiento a través del aprendizaje de la inteligencia emocional infantil estimula la motivación en los más pequeños hacia sus propias metas. Trabajar este aspecto les ayuda a adquirir esfuerzo, perseverancia, satisfacción al logro e incluso, tolerancia a las frustraciones.

¿Cómo sembrar la motivación en niños?

Un programa de inteligencia emocional infantil para incentivar la motivación es ayudar al niño a establecer un objetivo personal y luego animarlo a documentar el proceso de alcanzarlo paso a paso, con dibujos expuestos en un panel de corcho.

4. Empatía en niños

Fomentar la empatía en los niños es fundamental para que presten atención y reconocimiento hacia las personas que se encuentran a su alrededor, saber escucharlos y entender cómo se sienten. La inteligencia emocional infantil estimula esa capacidad de ponerse en el lugar de los demás y comprender sus sentimientos y experiencias.

La empatía es una condición de la inteligencia emocional en niños importante para el desarrollo de sus destrezas emocionales y relaciones sociales, ya que permite establecer conexiones interpersonales asertivas y con mayor facilidad.

¿Cómo enseñar la empatía en la educación infantil en casa y en la escuela?

Los cuentos infantiles que trabajan la inteligencia emocional en los niños son un recurso educativo entretenido que fomenta la empatía, autoconciencia emocional y facilita la verbalización de los sentimientos. La lectura es una herramienta didáctica idónea para enseñar inteligencia emocional a niños de 4 a 6 años. El libro infantil “En Tus Zapatos. Un cuento sobre la magia de conectar con los demás” / “A les teves sabates. Un conte sobre la magia de conectar amb els altres” ayuda a los primeros lectores a ponerse en perspectiva y a reconocer las emociones de Mimí y las de cada una de las personas en las que ella va calzando sus zapatos.

Con el relato de Mimí y sus calcetines mágicos creado para trabajar la inteligencia emocional infantil, los niños establecen un proceso de identificación con el personaje que motiva la comunicación y el diálogo a través del uso de preguntas: ¿Cómo crees que se siente Mimí con sus calcetines nuevos? ¿Tú qué sentirías? Así resulta más sencillo hablar de emociones explicándolas a través de los personajes del cuento y experimentando el ponerse en su lugar y extrapolar las situaciones reflejadas en el libro al entorno del niño.

5. Habilidades sociales en niños

La capacidad de construir conexiones con otros y desarrollar comportamientos eficaces de interacción social está ligada a la empatía. La inteligencia emocional en niños beneficia que ellos puedan comprender las emociones de las personas de su entorno e interactuar de forma asertiva.

¿Cómo ayudar a tus hijos y alumnos a desarrollar habilidades sociales?

Las actividades para desarrollar la inteligencia emocional en educación infantil estimulan el aprendizaje social, las relaciones positivas y la habilidad de afrontar retos. Se ha demostrado científicamente que jugar con muñecos estimula zonas del cerebro asociadas con la empatía, ya que favorece el juego de roles y la interpretación de emociones, beneficiando el desarrollo de las habilidades sociales.

Vivimos en una sociedad en la que cada vez se hace más patente la necesidad de trabajar la inteligencia emocional en la educación infantil. Como padres – y maestros- solemos atender más a que nuestros hijos y alumnos desarrollen sus habilidades académicas. Sin embargo, las investigaciones están demostrando que al educar también el corazón se obtienen mejores resultados en cualquier área del aprendizaje. Los niños capaces de reconocerse a sí mismos y de manejar sus emociones pueden llegar a ser adultos más felices, empáticos y solidarios.

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