Año nuevo, autoengaños nuevos

Ya ha pasado año nuevo. Quizá eres de las que hace repaso mental de las experiencias vividas, lo aprendido, que has dejado ir. O puede que estés centrada en llevar un bonito modelito de fin de año e intentar no atragantarte con las uvas.

Sea como sea que te plantees el fin de año, hay una cosa que no falla: año nuevo, autoengaños nuevos.

Ya sí, ya sé, el refrán no va así, es año nuevo, vida nueva. Seamos honestas, ¿El día 1 de enero vas a empezar una vida nueva?

Empiezas el año llena de propósitos, de objetivos, ganas, motivación y el mes de enero se hace tan largo que para final de mes ya ni te vas a acordar de aquello que te había propuesto.

Siento ser la aguafiestas, pero mentirse a uno mismo solo sirve para ir por un camino viejo disfrazado de uno nuevo. Cualquier objetivo sin un plan es solo un sueño. Escribir en un papel lo que quieres, festejarlo con unas uvas y al día siguiente olvidarlo está genial, si eso es lo que quieres, olvidarlo.

Si de verdad quieres algo debes hacer un plan. No tengo polvos mágicos para darte que harán tus sueños realidad. Entre tú y yo, si los encuentras, me llamas que a veces me irían tan bien como a ti cuando no quiero asumir mi responsabilidad y ponerle pilas a un asunto.

Así que este año te propongo:

– Que seas consciente de tus autoengaños. No pongas objetivos o sueños en un papel si no estás dispuesta a trabajar y sudar por ellos.

– No te vengas arriba poniendo tropecientos objetivos. Hay 365 días en un año y seguro quieres ir de vacaciones y ver una película de vez en cuando. Sé realista

– Coge un objetivo, el que te haga más feliz, el que te genere más motivación no solo por el resultado conseguido sino por el proceso. Vas a estar más tiempo intentando lograrlo que en el logro, así que si no vas a disfrutar el proceso piénsalo bien si es un objetivo o es un sueño de polvos mágicos

-Cuando lo tengas, ponte a trazar un plan. ¿Qué vas a hacer? ¿Cómo lo vas a hacer? ¿Cómo sabrás si lo has logrado?

– Divide el camino en pequeños trozos. Los objetivos tienen varios pasos a no ser que solo sea una acción que te separe del logro y entonces se llaman tareas :-).

Últimamente, venís muchas de vosotras a mi consulta con un objetivo. Quiero hacer un giro a mi vida profesional. No me gusta lo que hago y necesito una vida diferente. Llego del trabajo cansada, sin fuerzas de nada, el domingo por la noche tengo un run run en la barriga, por qué sé que mañana es lunes y no quiero ir a trabajar.

No estás sola. No tienes que hacerlo sola. Darse cuenta de que algo no va bien es el primer paso. Los grandes cambios vienen con muchos planes detrás, hay que poner un pie detrás de otro y a veces hay que ir acompañada.

Hoy te he metido un rollo que no veas, pero ahí te dejo con tu reflexión sobre ello.

Y si necesitas ayuda, ya saber que estoy aquí para ti. Con consultorías y sesiones de coaching tú puedes alcanzar aquello que deseas, porque no son sueños. Hay un plan.

¿Y tú qué opinas?
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