7 consejos para no excederse en Navidad

La guía definitiva para mantenerte en tu línia

La Navidad es sinónimo de excesos alimentarios, pero no tiene porque ser así si escuchas a tu cuerpo y no te dejas llevar por la glotonería.

En Navidad siempre surge el efecto: de perdidos al río como le llamo yo. Qué es este pensamiento que en un principio puede parecer inofensivo, en el que piensas que no vendrá de dos patatas porque ya te has pasado de la raya.

El problema es que no lo controlas y al final no son dos patatas de más, son otras dos croquetas, unos trozos más de jamón, has repetido el segundo, te has puesto hasta arriba de dulces, y lo rematas con alcohol, frutos secos y lo que te echen. Y cuando llegas a casa cenas porque hay que comer cuando es la hora.

Mal, mal y mal, no hace falta que te flageles pero tampoco que esto sea la fiesta de la glotonería sin fin. Hay un punto medio y esto es lo que pretendo explicarte aquí con pelos y señales.

Come por hambre

Plato+apetecible

Hay que comer por que hay hambre. Parece muy simple y tonto pero la verdad es que es lo primero que se nos pasa por alto.

Si te levantas por la mañana y no tienes hambre no comas,tranquilo que no te pasará nada, puedes ver información detallada en la guía del ayuno intemitente.

Sin irme a la historia del paleolítico y en dos frases simples, la realidad es más compleja, nuestro cuerpo esta preparado para tirar de reservas de grasa, de hecho por eso las acumulamos. Si no tienes hambre es porque tu cuerpo no necesita comer, escúchate más.

Está claro que el placer de comer es importante pero tienes que ser consciente de cuánta hambre tienes y comer con el estómago y no con los ojos.

No se debería tratar de cantidad sino de calidad, disfrutar de cada bocado, saborearlo y ser consciente de ello será más placentero que si vas en piloto automático y coges las croquetas de dos en dos, tu ya me entiendes.

Dosifícate

Si tú preparas la comida de Navidad ya sabes todo lo que hay y puedes planificar que comerás, qué no y tener un plan de acción sabiendo lo que te apetece más o menos.

En casa de otro es más complicado, lo más probable es que no sepas lo que se servirá y puedes caer en el error de ponerte las botas en lo primero que hay y luego cuando ves el siguiente plato ya estás hasta arriba de comida.

Es importante que te dosifiques, prueba lo que te apetezca pero teniendo en cuenta que habrá más cantidad de comida en breve. No comas el entrante, pica pica o primer plato como si no hubiera mañana a no ser que sea todo lo que planees comer por tus gustos personales.

Escoge más de lo saludable

Si quieres controlar la línea o estás en un proceso de comer más saludable escoger bien es la clave del éxito. Delante de una mesa con opciones culinárias habrá de mejores y peores en el ranking de lo saludable.

Mírate los básicos sobre grasascarbohidratosproteínasvegetales y frutas para estar seguro de que opciones evitar.

Si tienes dudas de lo que llevan los platos siempre puedes preguntar al anfitrión y además quedarás como un invitado interesado en los platos que se han servido.

Después de la comilona

Mesa+Navidad+preparada

Pensamos que como tenemos tantas comidas y compromisos familiares no hay forma de escapar para no ganar peso.

No nos damos cuenta de que en realidad hemos empezado la Navidad mucho antes de la comilona comprando en casa dulces, postres y haciendo comidas extras antes y después del acontecimiento.

Si tienes planeado pongamos el 25 de Diciembre la comilona de Navidad, no te hinches a comer los días de antes y después.

Sería bueno que aislaras las comilonas del resto de comidas de la semana. Por poner un ejemplo, la cena del día 25 de Diciembre, es probable que no tengas hambre, genial, si es así no comas.

Si tienes hambre, come de forma equilibrada lo que comerías cualquier otro día de la semana con la misma cantidad de hambre. Que haya mucha verdura, proteína y carbohidratos o grasa.

Postres,alcohol y otras bestias

Llegamos a un terreno pantanoso, casi movedizo porque los dulces típicos navideños casi en todos los lugares son sinónimo de azúcar, refinados y procesados. Ojalá me equivoque y no sean las estrellas de la mesa pero lo más probable es que sea así.

Tienes varias opciones: No comerlos Comerlos con moderación Traer opciones saludables: de esta forma no sólo te aseguras que habrá opciones de tu agrado sino que también darás a probar dulces saludables a los demás comensales.

En Navidad hay alcohol en la mayoría de las casas, dependerá de ti si quieres tomar y cuál escoger. En 6 cambios fáciles para tu menú de Navidad más saludable hablamos un poco más de las mejores y peores opciones de alcohol.

Huye de las sobras

Rollitos+veganos

Este es un pecado que cometemos todos, nos sabe mal, sobre comida para hacer cuatro almuerzos más y nos da pena tirar la comida y acabamos haciendo cada día una comida de Navidad con las sobras.

Una buena planificación es clave para evitar tener sobras para veinte personas en primer lugar. Pero pongamos por caso que ya estás en esta situación. Tienes varias opciones a mi modo de ver:

Puedes congelar la comida, no hace falta que comas todo esa semana y te permitirá seguir con tu menú normal de la semana más fácilmente Puedes reconvertir los platos para combinarlos con verduras, y acompañamientos menos calóricos Si ya has planificado un menú de Navidad saludable con mis consejos, las sobras no serán un peligro y podrían perfectamente ser parte del menú de cualquier semana.

Espeque te haya servido y si tienes un truquillo para no desmadrarte en Navidad compártelo con todos nosotros en comentarios.

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